En España, un fenómeno preocupante está tomando forma en el corazón de sus zonas rurales: la desaparición de los pueblos. Con más de 1.500 municipios rurales en riesgo de desaparición, el panorama se presenta como mínimo desolador. Estas zonas, caracterizadas por tener poblaciones envejecidas y una falta de recursos accesibles importante, se enfrentan a toda una encrucijada.
Estos municipios, con una tasa de dependencia alta, luchan por atraer y retener población en los pueblos más pequeños, que a menudo están rodeados de grandes extensiones de territorio vacío que redundan en un mayor aislamiento.
La despoblación rural en España ha cambiado en los últimos años. Anteriormente impulsada por la emigración, ahora se ve agravada por una muy baja natalidad y una mayor mortalidad debido al envejecimiento. Los municipios con problemas de pérdida de población se enfrentan a una tasa de dependencia casi igual entre la población de más de 64 años y la población de entre 16 y 64 años, contrastando marcadamente con los municipios urbanos.
Además está el problema de acceso a los servicios básicos. Por ejemplo, el habitante medio de estos municipios debe recorrer más de 30 kilómetros hasta el colegio, servicios sanitarios, gasolinera o polideportivo más cercano, en comparación con los 2 kilómetros que debe recorrer el habitante urbano
Las regiones más afectadas incluyen Castilla y León, Castilla la Mancha, Teruel y La Rioja. En Cataluña, la situación es particularmente delicada en las comarcas interiores del prepirineo, los municipios del secano de Lleida y Tarragona. Como ejemplo de esta tendencia tenemos los siguientes pueblos, todos localizados en las zonas anteriormente reseñadas - y aquí podéis encontrar unos cuantos más :
Sin embargo, hay esperanza en el horizonte, y Chumillas, en Cuenca es el mejor ejemplo ya que han logrado revertir la tendencia de la despoblación. En menos de una década, Chumillas ha conseguido duplicar su población y reducir significativamente la edad media de sus habitantes. Este 'milagro' demuestra que con estrategias adecuadas y el apoyo de la comunidad, es posible revitalizar estas áreas.
El problema de la despoblación rural en España ha impulsado una serie de iniciativas destinadas a revitalizar estas comunidades. Estas incluyen: