Cada vez somos más los mayores de 55 años que disfrutamos del ocio en el agua en las playas, ríos y piscinas, lo que hace que aumente el riesgo de ahogamientos. De hecho, del total de 222 fallecidos por esta causa en espacios acuáticos españoles durante este verano casi la mitad corresponden a esa franja de edad.
Según un informe de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS), el 81,3 por ciento de los óbitos por ahogamiento son hombres, mientras que casi ocho de cada diez muertes se produjeron entre las 10.00 y las 20.00 horas.
La cifra de personas que han perdido la vida por esta causa nos devuelve a datos anteriores a la pandemia. Hasta entonces y desde que en 2015 se inició este Informe Nacional de Ahogamientos (INA), sólo durante 2018 el mes de julio había cerrado por debajo de los dos centenares de óbitos, al situarse en 186.
El mismo año que se declaró la pandemia por la Covid-19 y el siguiente el número de fallecimientos estuvieron por debajo, 191 en 2020 y 140 en 2021, la cifra más baja en la serie histórica que contabiliza la RFESS. El de 2022 es el cuarto peor mes de julio en cuanto a muertes en los espacios acuáticos españoles, con 82 defunciones.
La mayoría de víctimas mortales de julio se concentraron en tres CCAA: la Comunidad Valenciana, donde fallecieron 16 personas y se acumulan el 18 por ciento de defunciones por ahogamiento del año; Andalucía, con 13 y el 16,2 por ciento de óbitos en 2022; y Cataluña, donde se registraron 10 ahogamientos mortales. Además, el 48,2 por ciento de los casos mortales sucedieron en playas, el 14,86 en piscinas, el 14,41 en ríos y el resto en otros espacios acuáticos,
El peligro de ahogamiento se puede minimizar siguiendo unas sencillas recomendaciones del Ministerio de Sanidad: